Consejos útiles

Cómo ganar concursos de música sin estrés: 9 consejos de un miembro del jurado

Realizar concursos juegan un papel importante en la identificación de niños talentosos. Hay diferentes opiniones con respecto a las competiciones. Algunos creen que aportan beneficios reales en la capacidad de comparar logros creativos (mi punto de vista coincide con ellos). Otros tienen una opinión diferente: los concursos ejercen una carga nerviosa excesiva sobre los participantes y sus maestros, el trabajo se evalúa de acuerdo con un repertorio limitado.

Al mismo tiempo, ambas partes tienen razón: la naturaleza de los concursos es contradictoria, tienen sus ventajas y sus desventajas.

Las competiciones son una escuela para profesores. Cada competencia no es solo una revisión donde se comparan los resultados, sino también una escuela de discusión. Después de todo, los niños involucrados están acompañados por maestros y, a veces, padres. No es ningún secreto que los concursos también son una competencia para los maestros. La oportunidad de participar es el incentivo más fuerte para trabajar en el instrumento. Los estudiantes tienen un objetivo específico: medir la fuerza con los demás. En los niños, el deseo de competir es mucho más natural que en los adultos.

Por supuesto, hay una sensación de miedo, pero la competencia es un buen entrenamiento, especialmente para los tímidos. Las competiciones son muy útiles: ayudan a descubrir talentos, son una escuela práctica para maestros, desarrollan un deseo de competencia, amplían el repertorio de niños y fortalecen su resistencia nerviosa. La preparación para la competencia tiene sus propias reglas. No pueden ser burlados ni reemplazados por su conciencia. Es importante saber que la preparación para la competencia no comienza cuando el maestro le da al alumno una jugada específica para aprender, sino mucho antes, cuando el maestro piensa y selecciona el trabajo.

No todos los niños son aptos para competencias y no todos se beneficiarán de la participación. El maestro debe conocer bien a sus alumnos y poder determinar de antemano cuáles de ellos pueden prepararse para la competencia. Ya al ​​comienzo del entrenamiento, algunos niños muestran las oportunidades, los rasgos característicos de un futuro "concursante": esto es musicalidad, talento, la capacidad de concentrarse rápidamente, concentrarse y comprometerse a fondo, y hacerlo profesionalmente.

La velocidad en las clases es necesaria para que la preparación para la competencia no cause estancamiento en el desarrollo de los estudiantes. Trabajar en un trabajo requiere que los concursantes recuerden muchas instrucciones del maestro, lo cual es imposible sin una concentración extrema.

Está claro que el maestro mismo debe tener esta habilidad. Al elegir un programa para el estudiante para la próxima competencia, el maestro debe abordarlo de manera diferente a la hora de elegir juegos para las clases ordinarias. Cuando se aprende, el objetivo principal es el desarrollo integral del alumno, por lo que a veces damos obras que no siempre se corresponden con las habilidades naturales (por ejemplo, ama la cantilena y solicitamos analizar una pieza de jazz activa o una obra de un compositor moderno), lo cual es difícil para él.

De lo contrario, la situación es para la competencia: aquí es necesario mostrar al alumno desde el mejor lado, por lo que seleccionamos las cosas que, en términos técnicos y de rendimiento, son mejores para él. Pero al mismo tiempo, el programa de competencia debe mostrar al estudiante de la manera más completa posible. No vale la pena incluir obras musicalmente insignificantes. Las habilidades reales de ejecución se manifiestan en un repertorio serio, especialmente en las obras de los clásicos.

El programa competitivo consiste en trabajos fundamentales que imponen mayores exigencias al estudiante y jugadas menos difíciles para él. Desde el principio, es necesario aprender los trabajos más importantes y difíciles, y resolver los lugares técnicos en forma de ejercicios. El trabajo en las obras principales debe finalizar, después de lo cual puede posponer por algún tiempo y hacer otros trabajos más ligeros.

Antes de la competencia, puedes presentarte en los conciertos escolares, superar el programa, sentirte en el escenario. Luego regrese al trabajo nuevamente, enseñando notas a un ritmo lento. En los días de la competencia, la tarea principal del maestro es crear una atmósfera favorable. El alumno debe dormir bien, antes de la presentación no debe beber mucho (manos sudorosas). No es aconsejable que siga el progreso del concurso como espectador, esto puede afectar negativamente su rendimiento. El maestro debe hacer todo lo posible para que el niño simplemente se regocije por la oportunidad de medir la fuerza y ​​no busque ganar el campeonato. Debemos cultivar en los estudiantes la capacidad de disfrutar el éxito de los demás, la capacidad de escuchar con atención y aprender con placer.

Los alumnos de nuestra escuela se desempeñan con éxito en concursos de varios niveles: republicano, interregional e internacional, en los que se convierten en galardonados y titulados. La competencia es una gran oportunidad para mostrar su talento, firmeza de espíritu, voluntad artística, para ganar la simpatía del público y el reconocimiento del jurado. La competencia es un paso adelante hacia el desarrollo y la inspiración, ayuda a enriquecerse mutuamente profesionalmente, fortalece los contactos creativos y comerciales de la pedagogía musical.

Literatura

  1. Alekseev A.D. "La historia del arte del piano". Moscú 1988.
  2. Kogan G.M. "El trabajo del pianista". Moscú, 1963.

Las competiciones son útiles para todos los niños.

Las competiciones son útiles para todos los niños, independientemente de si estudian en una escuela de música o no.

Los estudiantes de las escuelas de música en los concursos demuestran a sí mismos, a los maestros y a otros participantes todo lo que han aprendido. Las competencias muestran cuánto ha crecido profesionalmente el estudiante, identifican deficiencias. Y los concursos ayudan a descubrir nuevos talentos y dan a los niños la oportunidad de hacerse famosos.